Francisco Serrano Alcudia
Ha estudiado:
Arquitectura Técnica en la Universidad Politécnica de Madrid.
Ingeniería de Edificación. Escuela de la Edificación Es miembro personal de la Asociación Científico-Técnica del Hormigón Estructural.
En la actualidad es funcionario del Ministerio de Vivienda, en la Subdirección General de Arquitectura, donde ejerce como experto en patología de la edificación, llevando a cabo Estudios Integrales y, en algunos casos, los Planes Directores de edificios del Patrimonio Histórico para su restauración.
INTRODUCCIÓN GENERAL
En el desempeño de mi actividad profesional en el campo de la Patología de la Edificación, en la Subdirección General de Arquitectura del Ministerio de Vivienda, me ocupo de llevar a cabo los Estudios de Patología de Edificios, documento imprescindible, para la redacción de los proyectos de rehabilitación,restauración, reparación, consolidación y reconstrucción de los mismos, al proporcionar la información necesaria para ese fin.
El término “Estudio de Patología de Edificios” se emplea de forma genérica por dos razones: una, por considerar la detección y el diagnóstico de daños con carácter relevante, y dos, por no hacer interminable el título, al tener que añadir los demás campos que también se estudian de los edificios, como: su historia, arqueología, arquitectura, estructura, medio ambiente, etc.. Por todo ello, el término apropiado sería: Estudio Integral de los Edificios.
Los edificios objeto de estudio están en su mayoría catalogados como Bienes de Interés Cultural (BIC), forman parte del patrimonio histórico-artístico, y son: monasterios, balnearios, palacios o palacetes, iglesias, fábricas, castillos, teatros, mercados, etc., también, en menor medida son objeto de estudio, edificios de viviendas sin ningún carácter especial, de construcción relativamente reciente.
También, para el conocimiento integral de los edificios históricos o complejos monumentales, se redactan los respectivos Planes Directores (de los que he llevado a cabo algunos) para su rehabilitación, restauración, reparación, consolidación y reconstrucción, que contemplan, en general, las mismas actividades que para la realización del Estudio Integral de los Edificios, con las variantes de que los Planes Directores se redactan cuando la intervención es a largo plazo, se ejecuta en sucesivos proyectos y comprenden, además, actividades de otra índole como el estudio del entorno (accesibilidad, infraestructuras), análisis de mercado y económico de acuerdo con los usos propuestos, etc.
Como consecuencia de ello y, dado el posible interés que pudiera tener para estudiantes y profesionales, conocer como abordar, plantear y proceder a la realización de dichos estudios, he considerado conveniente exponer en el presente documento el procedimiento con el contenido de los trabajos y actividades a desarrollar, que ha sido empleado para la redacción de los mismos. Este procedimiento “a seguir” es el resultado de mi experiencia con las consideraciones y análisis efectuados.
El criterio general, el fundamento o su filosofía plantea, en un orden natural, proceder en primera instancia a saber como es el edificio: su construcción, historia, arquitectura, usos, etc., en definitiva, saber todo cuanto sea posible del edificio o complejo monumental tal y como es en el momento de iniciar el estudio.
En segunda instancia es necesario saber cómo está el edificio: los daños y alteraciones que presenta, zonas ruinosas, deterioros, los procesos patológicos existentes y los síntomas de patologías, es necesario detectar todos sus “males” para conocer a fondo su estado.
A continuación y siguiendo la analogía con la patología médica para, ante el cuadro de daños detectado, proceder a su diagnóstico, es necesario realizar las pruebas y ensayos necesarios de los materiales, elementos constructivos, terreno, medio ambiente, etc. que proporcionen la información y los datos suficientes de los mismos, que además servirán también para realizar otras valoraciones de tipo estructural.
Justamente, el paso siguiente es conocer la capacidad resistente del edificio y, principalmente en los edificios históricos, sus condiciones de estabilidad; en definitiva, para todo tipo de edificios, su seguridad.
Respecto a lo anterior, es ilustrativo el caso del edificio Casa Botines en León, del arquitecto Gaudí, construido en 1893. Según el estudio(*) previo realizado para su rehabilitación y consolidación en el año 1993, los coeficientes de seguridad obtenidos tanto de las cimentaciones con arreglo a la naturaleza del suelo, como de los muros de fábrica de ladrillo (de esbeltez desmesurada) frente a pandeo, y de los capiteles de piedra (sobre columnas de fundición que reciben las cargas de las vigas portantes) a esfuerzo cortante, son todos nulos, no existe reserva de seguridad, y así durante cien años hasta su reciente rehabilitación y consolidación. Es un claro ejemplo de la necesidad, aunque los edificios no presenten síntomas de daños o de movimientos, de conocer sus condiciones de seguridad estructural.
Finalmente, disponiendo de toda la información necesaria y suficiente de los edificios objeto de estudio, (como son, como están, qué les pasa, por qué les pasa, que función tienen o van a tener, y cuanto resisten), fruto de la investigación realizada, hay que exponer las intervenciones que se recomiendan para la restauración, rehabilitación, reparación, consolidación, reconstrucción, etc., de los mismos.
En función de todo lo anterior, los capítulos que vertebran el tratado se ajustan en su orden y contenido al proceso descrito como criterio general y constan como se puede observar en el índice —a efectos de guión—, de apartados de carácter teórico como por ejemplo: la descripción de las diversas tipologías de estructuras —muros de fábrica, estructuras metálicas, de hormigón, etc.— tipos de daños, lesiones y alteraciones que los edificios puedan presentar, las técnicas, pruebas y ensayos a emplear para obtener las propiedades de los materiales, los métodos de análisis estructural, los tratamientos, tipos de refuerzo, recalce, etc. Y otros aspectos de carácter práctico por tratarse de casos reales de edificios que han sido objeto de estudio, que se exponen parcial o muy puntualmente, tales como por ejemplo: la determinación de la longitud de los pilotes de una cimentación por métodos geofísicos, el estudio de la colonización biológica de una iglesia románica o pregótica del siglo XIII, el análisis estructural de una bóveda de fábrica de ladrillo en un edificio del siglo XVII, etc.
Tanto en un caso como en el otro he tratado de ser breve y preciso. En el caso de los aspectos teóricos por pura lógica y sentido común; primero porque sería inabarcable contar cómo son los edificios en general y los tipos de daños que puedan presentar y segundo, porque su contenido está ampliamente desarrollado en la inmensa bibliografía existente. En cuanto a los casos reales, porque se han elegido —de todo el contenido de algunos de los estudios realizados— los aspectos considerados de mayor interés pedagógico, además de por cuestión de espacio, para no conseguir un volumen excesivo.
Es necesario informar que, aún teniendo en cuenta como regla esencial para la redacción de los estudios el emplear los recursos más sencillos que sean suficientes en los análisis estructurales, sin embargo, en algunos casos se ha empleado el método de elementos finitos para obtener determinados valores que con métodos mas sencillos hubieran dado el mismo resultado, o bien obtener deformadas o distribuciones de tensiones que pudieran ser innecesarias. No obstante, se reproducen tal y como fueron redactados por entender que los datos que puedan proporcionar y resulten ser interesantes a todos los efectos, naturalmente, sin perder la referencia de la regla indicada en este párrafo.
Una vez alcanzado el objetivo, —conocer el edificio y saber como está— se pueden establecer los criterios para su investigación y estudio con la finalidad de redactar el trabajo completo sobre el edificio en cuestión. Este documento, que proporciona el conocimiento integral del edificio o del conjunto monumental y de su entorno, constituye un expediente completo de los mismos que, además sirve, como material de archivo.
También hay que señalar como lema fundamental de los estudios el conocer e investigar más y mejor los edificios para intervenir lo mínimo, como se indica en el capítulo 3. Porque además el coste de una buena información, inspecciones, ensayos, análisis, instrumentaciones, etc., se compensará con la reducción del coste de la intervención.
Este lema o principio enunciado es de enorme transcendencia para el respeto del edificio histórico puesto que si se ignoran aspectos de los mismos las posteriores intervenciones de restauración, reparación, etc., pueden resultar agresivas y desafortunadas, como lamentablemente ha sucedido con muchísima frecuencia.
El estudio tiene que tener un apartado previo o primero con el título de antecedentes en el que se indica el objeto del mismo, la información preliminar de la que se dispone, así como otros aspectos que se considere necesario reseñar.
Quisiera transmitir como hecho significativo, de la experiencia acumulada durante treinta y cinco años viendo edificios, la sensación de dificultad que entraña llegar a conocer, a saber, a enterarse cómo es el edificio y contar qué le pasa. Siempre desde la inexperiencia hasta la actualidad, parece que te desborda por su complejidad y extrañeza, y aunque se disponga de información previa —planos, fotos, etc.—, tienes la sensación de no poder hacerte con él, sabértelo hasta lo más recóndito, conocer sus entrañas y sus males, pero a la vez se tiene la seguridad absoluta de que así será y, efectivamente, así es siempre. Cuando este hecho se produce, se dice: ¡Ya está! Ya lo conozco bien, me lo sé, con enorme gusto y satisfacción. Esta vivencia sigue siendo, aún con la experiencia, intensa, enorme.
Finalmente añadir que el procedimiento que expongo he pretendido que esté basado en la lógica del mismo, de ahí que el trabajo podría, también, titularse: El estudio integral de los edificios mediante un procedimiento lógico. Este procedimiento es el que a continuación se desarrolla en los capítulos y apartados siguientes. Este libro se terminó de escribir en julio del 2004 y en esa fecha fue entregado para su publicación, ante la demora en la misma, se efectuó en mayo de 2006 alguna corrección y así quedó hasta su definitiva publicación en la presente edición. Por eso, no se contemplan las prescripciones del Código Técnico de la Edificación.
Madrid, julio de 2006
Francisco Serrano Alcudia
ÍNDICE
ESTUDIO INTEGRAL DE LOS EDIFICIOS. La lógica de su procedimiento CAPÍTULO 1. DESCRIPCIÓN DEL EDIFICIO. CARACTERÍSTICAS CONSTRUCTIVAS Y ESTRUCTURALES
1.1. Introducción
1.2. Levantamiento de planos
1.3. Estudio histórico
1.4. Estudio arqueológico
1.5. Características constructivas y estructurales
CAPÍTULO 2. DESCRIPCIÓN DE LOS DAÑOS, LESIONES Y ALTERACIONES EXISTENTES. PROCESOS PATOLÓGICOS
2.1. Introducción
2.2. Fisuras, grietas y deformaciones
2.3. Presencia de humedades, atmósferas agresivas, agentes biológicos,
movimientos vibratorios, climas fríos, variaciones de temperatura, sales solubles, etc
2.4. Formas de alteración de los materiales pétreos
2.5. Síntomas en estructura de madera
2.6. Síntomas en estructuras de hormigón
2.7. Síntomas en estructuras metálicas
CAPÍTULO 3. ANÁLISIS DE LAS POSIBLES CAUSAS DE LOS DAÑOS DETECTADOS
3.1. Un caso concreto de análisis de un arco adintelado de cantería
flectado
3.2. Un caso concreto de análisis de los daños en la torre de una iglesia
Románico-Mudéjar del siglo XIII
3.3. Seguimiento y control de los movimientos mediante su
instrumentación
CAPÍTULO 4. CARACTERIZACIÓN DE LOS MATERIALES, DEL TERRENO Y DEL MEDIO AMBIENTE
4.1. Caracterización de los materiales
4.2. Métodos de ensayos destructivos
4.3. Métodos de ensayos no destructivos o semidestructivos
4.4. Otros métodos
4.5. Caracterización del terreno o estudio geotécnico
4.6. Caracterización del medio ambiente
4.7. Base de datos
CAPÍTULO 5. ANÁLISIS Y EVALUACIÓN ESTRUCTURAL
5.1. Consideraciones previas y metodología
5.2. Asignación de resistencias a los materiales
5.3. Estructuras de fábricas o de gravedad
5.4. Estructuras de hormigón, acero, madera y muros de fábrica
5.5. Información complementaria
5.6. Caso concreto de evaluación estructural de un pórtico de hormigón
armado de un teatro a rehabilitar
5.7. Caso concreto de evaluación de la estructura de madera de la
cubierta en un edificio histórico y el efecto de sus empujes sobre los muros de carga
CAPÍTULO 6. INFORME FINAL
6.1. Aspectos que contempla
6.2. Propuestas de intervención
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